Prosopagnosia, el trastorno neurológico que impide recordar caras

Este post lo escribí escuchando “I will remember you” de Sarah Mclachlan

Hace unos días he vuelto a leer que el actor Brad Pitt había publicado que tenía un serio problema para poder reconocer las caras de la gente. Lo dijo hace tiempo en la revista Esquire.

Lo identificaron con un trastorno llamado prosopagnosia, y si bien su nombre es complicado hasta de pronunciar, la explicación y la problemática que genera en quien lo sufre es aún mayor.

No entraré a valorar si Pitt efectivamente lo padece o se trata de otro fenómeno, pero me da pie a contarte mi experiencia con un paciente diagnosticado al que conocí hace varios años.

Fue entonces cuando escribí uno de los reportajes de los que más orgullosa me siento. De esos que te hacen amar tu trabajo por lo que aprendes y por la gente tan asombrosa a la que conoces. De esos que te hacen ver la vida de una manera completamente distinta. Este paciente se llama Javier y no era capaz de reconocer la cara de su propia mujer, Pilar. A este increíble matrimonio tuve la oportunidad de conocerle a través de la neuropsicóloga Nuria Paul a la que entrevisté para que me enseñara más sobre este trastorno neurológico.

Puedes leer el reportaje completo que escribí en el Suplemento A Tu Salud de La Razón.

Fue un accidente en un viaje de aventura a Groenlandia en el que se sumergió con su hermano el que dejó a Javier tan terrible secuela.

1476977995_file-unknowEn qué consiste

Para empezar, el término prosopagnosia procede del griego agnosia (percepción) y prosopos (cara). Se encuentra dentro de lo que se denominan agnosias visuales, por la que los afectados tienen problemas para interpretar lo que perciben a través de los sentidos, a pesar de que son capaces de ver y describir correctamente lo que les rodea. Es decir, sus sentidos funcionan bien, pero el cerebro no procesa o interpreta como debería toda esa información que recibe. Ven lo que es la cara en sí, pero no logran identificarla como que pertenece a alguien conocido, incluso a familiares o a amigos.

Es lo que le pasaba a Javier. Recuerdo que cuando fui a su casa para entrevistarle y que me contara su día a día, me decía. “Si mañana o dentro de un rato me cruzo contigo por la calle, no me acordaré de ti”. Y eso mismo le ocurría con su mujer, Pilar. Si pasa por delante de su marido sin detenerse, él no era capaz de identificarla.

Y me costaba imaginar cómo era posible vivir así. Porque la cara es una gran “chivata”, es la que nos dice cómo somos, cómo nos encontramos realmente por dentro. Nuestras microexpresiones nos delatan, por mucho que nos empeñemos en constreñir las arterias de nuestros sentimientos. Y Javier tenía que asumir y aprender a vivir sin eso, y por extensión también su compañera.

También pensé en la constante inseguridad. Imagínate que alguien te hace daño o pretende hacerlo. Podría cruzarse de nuevo, estar delante de ti sin que supieras que él o ella es el responsable.

Por no hablar de lo incómodo que debe resultar conocer gente nueva a la que mañana no vas a saludar y a la que puedes dejar una mala impresión por no poder asociar su rostro ni retenerlo en tu cabeza.

pablo-4

Sin embargo, con mucho trabajo por parte de ambos y de las sesiones de rehabilitación con profesionales como la doctora Paul, Javier aprendió a reconocer a Pilar por su voz, su olor y gestos muy claros que hacen que la diferencie del resto. Y es que a día de hoy y al tratarse de un trastorno tan poco común no existe ningún tratamiento que pueda revertir sus efectos, aunque se están desarrollando diferentes programas de trabajo y entrenamiento para que los afectados puedan mejorar en la medida de lo posible y reconozcan de algún modo los rostros de quienes les rodean.

Por ejemplo, empleando fotos de la persona desde diferentes ángulos, asociar la cara a un nombre o centrarse en determinadas expresiones faciales.

1478105448_notesTipos de prosopagnosia

En la actualidad, se estima que la prosopagnosia afecta a uno de cada 50 individuos y, pese a que solía producirse por un daño cerebral, hay estudios más recientes que la vinculan con una posible causa genética. Y eso supone un gran problema ya que, la prosopagnosia en este caso denominada evolutiva, en algunos casos leves podría confundirse en personas jóvenes con un problema de tipo atencional. Y ese mal diagnóstico cambiaría totalmente el futuro de ese o esa joven.

Precisamente hace unos meses en BBC Mundo publicaron un artículo muy interesante en el que se narra la experiencia de una chica británica que no era siquiera capaz de reconocer su propia cara en un espejo o en el reflejo de un escaparate. Y en su caso afirmaba que en su familia había más parientes afectados, en concreto su madre, abuela y bisabuelo.

Hay expertos que explican que existen dos tipos de prosopagnosia:

tipos-de-prosopagnosia

En cuanto a la prosopagnosia causada por una lesión cerebral, de momento no parece estar claro dónde se localiza el daño en el cerebro. Aunque hay estudios de los que se desprende que la percepción de rostros está vinculada a la región posterior del cerebro (especialmente el área occipitotemporal del hemisferio derecho). Por el contrario, el hemisferio izquierdo sería el que se encarga de recordar nombres y aspectos semánticos asociados a las caras.

 

Te dejo un vídeo muy interesante para que aprendas más sobre lo que ya han denominado como “ceguera facial”.

 

Si conoces algo más sobre este problema y quieres compartirlo, no dudes en escribirme.

Una vez más, y ante trastornos como éste, sigo sorprendiéndome de los insondables misterios que alberga nuestro cerebro…

 

 

 

11 Comments
  • Raquel araarte
    Posted at 16:53h, 02 noviembre Responder

    Madre mía! Como algo que tampoco reviste gravedad propiamente dicha, como puede ser tener un aneurisma a nivel cerebral sin saber si puede romperse o no, cuando o que a lo mejor ni sabes que lo tienes…. pues eso algo q a priori no considerarías grave, me pongo en la piel de ese Javier y me imagino una vida súper dura. A mí lo que me impresiona es que en el día a día rutinario como damos por sentadas tantas cosas que hacemos, decimos… reconocemos …. y lo que no estamos reconociendo es que somos unos seres magníficos dotados de grandes poderes!

  • Dani MeHueleAQuemao
    Posted at 12:17h, 03 noviembre Responder

    Vaaaaya, he alucinado con este trastorno. No sabía ni que existía. A mi me pasa con los nombres, según me lo dicen se me olvida 😛 Un abracete y a seguir escribiendo así moza!

  • Fátima
    Posted at 16:58h, 03 noviembre Responder

    Prosopagnosia, a mi no se me olvida. Es increíble la cantidad de trastornos a los que nuestra psique está expuesta. Gracias por hablarnos de ellos en tu blog

    • menteychocolate
      Posted at 23:32h, 03 noviembre Responder

      Muchas gracias, Fátima. Me alegro de que haya servido para al menos darlo a conocer. Un fuerte abrazo 😉

  • cris_albero
    Posted at 20:18h, 09 noviembre Responder

    Si ya de por sí me encantan estas temáticas, el leer este contenido con la música de fondo es una experiencia mucho más bonita. ¡Muchas gracias por acercarnos esas patologías y enfermedades que están tan escondidas!

    • menteychocolate
      Posted at 22:28h, 09 noviembre Responder

      Muchísimas gracias por tu comentario. Motiva mucho. Un abrazo enorme

  • carlosplmg
    Posted at 22:45h, 09 noviembre Responder

    Muy buen artículo. He de decir que desconocía por completo este trastorno y solo de pensar lo complicado que debe ser padecerlo…y que le suceda al 2% de la población…Muchísimas gracias por la forma de transmitirlo, la música ayuda a meterte dentro del artículo y con el caso de Javier y Pilar la verdad es que me ha dejado sin palabras.
    Muchas gracias por el aporte y espero nuevos posts tuyos.

    • menteychocolate
      Posted at 10:41h, 10 noviembre Responder

      Muchas gracias, Carlos. A mi también me dejaron sin palabras cuando les conocí. Me alegro de haberte “enseñado” un poquito de este trastorno. Un abrazo

  • Isaac
    Posted at 13:59h, 12 noviembre Responder

    He “flipado” un poco con este trastorno, no sabía que existía, está muy bien conocer un poco más de este tipo de cosas, me ha gustado mucho. Un saludín.

    • menteychocolate
      Posted at 16:02h, 12 noviembre Responder

      Muchas gracias, Isaac. Me alegra dar a conocer un problema como éste y que la gente se conciencie. Un fuerte abrazo

  • Eduardo García Indurria
    Posted at 17:37h, 27 junio Responder

    Qué bueno! Además sé a quién me recuerda todo esto… hablando de recordar caras jeje.

Post A Comment

Pin It on Pinterest

Shares
Share This